Conserva el primitivo nombre desde la Reconquista, porque los comerciantes que en ella residían estaban francos de ciertos impuestos. Aquí estuvo la casa y el museo del humanista Argote de Molina. Desde el siglo XIX predominan las tiendas dedicadas a tejidos, confección y complementos, entre las que hoy día podemos ver las dedicadas a cordonería y pasamanería. Romero Murube calificaría a esta vía como “calle femenina”. Los autores del siglo XVII localizan en esta calle la barbería que sirvió de inspiración a Baumarchais para su Barbero de Sevilla, sobre el que Rosini y Mozart compusieron sus respectivas óperas.
Edificios de esta calle
Vista general de la calle
Tiendas Peyré. De Aníbal González hacía 1929. Destaca por sus dimensiones. Fachada unitaria actual formada por la agregación de varias casas colindantes en el primer cuarto de siglo.
Procesiones que pasan por esta calle durante la Semana Santa