Recomendaciones generales |
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Si es la primera vez que viene a Jerez para ver su Semana Santa, le será de sumo interés saber que son treinta y cuatro las cofradías que en estos días salen en procesión. Al ser Jerez una ciudad bastante grande (200.000 habitantes) es muy frecuente que las iglesias, de donde salen las hermandades de un mismo día, estén bastante alejadas unas de otras.
Por todo ello, le será muy útil una lista de prioridades: la salida más emotiva, la calle más típica, la recogida donde se cantan más saetas … Es mejor ver poco y bueno que cansarse mucho tratando de verlo todo. Verlo todo, todo, no lo consiguen ni los jerezanos más experimentados en estas cuestiones.
También tiene la posibilidad de merodear por los alrededores del inicio de la Carrera Oficial, pues por una u otra bocacalle llegarán todas las cofradías para marchar una tras otra hasta llegar a la Catedral para hacer allí la Estación de Penitencia; con éste fin salen las hermandades en procesión.
Otra posibilidad para verlas todas, si no le importa trasnochar, es esperar a que salgan de la Catedral. Los pasos de palio de noche, con la candelería encendida, no son fáciles de olvidar; no se parecen en nada a cuando los vio por la tarde. Seguro que después de ver un paso de palio alejarse al compás de una marcha fúnebre, se promete volver a Jerez en la próxima primavera.
Cerrado al tráfico
Varias semanas antes de empezar las procesiones se emprende el trabajo de montar los palcos y las tribunas. En la semana anterior, la llamada Semana de Pasión, ya queda prohibido el paso de vehículos por buena parte de la Carrera Oficial y calles adyacentes. Una hora antes de la salida de cada cofradía es imposible circular en coche por las calles de los alrededores de la iglesia de donde saldrá la cofradía. También los autobuses urbanos cambian sus recorridos habituales, y se crea un servicio especial de “lanzaderas”, que comunica la Alameda Cristina con las barriadas periféricas.
Es mejor que planifique bien sus desplazamientos y los haga a pie con ropa y calzado cómodos. En cuanto a reponer fuerzas no tendrá ningún problema: por todas partes encontrará cafeterías, bares, restaurantes … Incluso algunos de ellos tendrán en el menú varios platos y postres muy propios de estas tierras y pensados especialmente para estos días sacros. Procure no marcharse de Jerez sin haber probado, cuando menos, los “soldaditos de pavía” y las torrijas.
Visitar los templos
Es ya una tradición visitar por las mañanas el templo que es la sede de la hermandad que saldrá en procesión por la tarde.
Los pasos ya tienen colocada la cera, las flores …; sólo esperan la hora de salida. En la iglesia se podrá recrear en la calidad y belleza de las imágenes, en las expresiones y gestos de los apóstoles, sayones y romanos; en la labor de los tallistas y doradores en los pasos de misterio, y en la habilidad de orfebres y bordadores en los pasos de palio. Y hay más. También están expuestos todos los elementos que figuran en la procesión: la Cruz de Guía, los faroles, las bocinas, los estandartes, el Libro de Reglas, el Senatus, las varas, los ciriales … Todo esto ordenado y simétricamente colocado recibe el nombre de Altar de Insignias.
No olvide que muchas iglesias sólo están abiertas a la hora de los cultos. En estas mañanas tendrá una ocasión casi única para ver columnas, pilares y bóvedas con varios siglos de existencia, y retablos con profusión de imágenes y adornos muchos de ellos labrados en los siglos XVII y XVIII.
Recomendaciones para niños
La mayoría de las cofradías salen de barrios que están fuera del casco histórico o de barriadas que tienen en sus alrededores plazas y calles con amplitud suficiente para acudir con niños. Con la ventaja añadida de que muchas procesiones inician sus recorridos a media tarde. Siempre tiene, además, la opción de la Carrera Oficial: todos los días y mucho antes de comenzar a pasar las procesiones están a la venta algunas sillas que sus abonados no han retirado en esta ocasión. Si acude a buena hora, podrá ver los cortejos procesionales sentado.