La fotografía en la hermandad de los Dolores ocupa nada menos que más de un tercio en su ya tricentenaria historia. Imágenes en sepia del siglo XIX, donde la impronta del paso y de la Virgen de los Dolores es similar a la actual, a las más recientes, como las de su multitudinaria estación de penitencia de 2008 en la Catedral. Entre medias, quedan las de los primeros besamanos con sus montajes candorosamente monjiles, las de la coronación canónica, que marcó un hito en la historia reciente de la ciudad, o aquellas otras en que se muestra verdaderamente regia y justificadamente poseedora del maternal título de Señora de Córdoba.